domingo, 22 de diciembre de 2013

Esencia...

 
 
 


Pues sí, ¿por qué ser normal? ¿qué es ser normal?
Cuantas veces he escuchado la frase: soy o me considero una persona normal o él/ella es una persona normal, cuantas veces he preguntado ¿qué es para ti ser normal? y cuantas veces no he recibido respuesta y he añadido, lo que para ti es normal quizás no lo es para otros...

Simplemente sé tu mismo/a, no pierdas tu esencia, no pierdas aquello que te caracteriza, no cambies aquello que no quieras cambiar, si cambias hazlo por ti, no por los demás, sé tu, vive tu, vive tu vida, no vivas a través de los demás y sobretodo que nada ni nadie se permita el lujo de intentar cambiar o nublar, esa, tu esencia, algo tan especial como lo que te hace único/a.

Entre tanta felicitación navideña, esta es mi reflexión para estos días y, ¿quién sabe?, quizás este puede ser un propósito para el 2014.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

En busca de la felicidad...

Como bien dice una gran amiga, somos la generación de las emociones, o por lo menos esa es también mi opinión, una generación, que en la mayoría de los casos valora los placeres de la vida, el goce, disfrute, el estar rodeados de amigos... Una generación perdida sí, pero muy emotiva.

A la mayoría, no nos dejaron expresar nuestras emociones de niños, nos decían cosas como:
  • No llores,  eso es de niños pequeños, lloras, luego eres débil, no deben verte llorar; 
  • No està bien enfadarse y sentir rabia, no muestres eso en público;
  • Si te ofrecen algo di que no.
¿Por qué? ¿por qué no llorar igual que reír? ¿por qué no enfadarse cuando toca hacerlo?, ¿por qué tanto pensar en el que dirán? si al final dicen igualmente...

  • No hagas esto que puedes caerte, pues ¿porqué no? me caígo, quiero y debo sentir miedo, porque si no nunca seré capaz de enfrentarme a mis miedos, porque si caígo cojo impulso y me levanto con más fuerza.

En ocasiones sobreprotegidos y también limitados. Incluso muchas veces sin poder llamar a las cosas por su nombre.

Y lo mejor de todo, buscando la felicidad incansablemente, pensando que la felicidad una vez se consigue es eterna y dura siempre. Hasta que al final descubres que la felicidad sí, existe, pero eres feliz en determinados momentos de tu vida, de tu día a día, no eternamente. Al principio cuesta asumirlo, pero al final aprendes a disfrutar de esos momentos y cuando llegan los malos, que también forman parte de la vida, te sientes mejor y con más fuerza y lloras cuando tienes ganas de llorar y aunque estes triste te ríes, porque a pesar de las desgracias, dentro de ti existe esa felicidad tan buscada, que aunque a veces tarde, siempre llega.






miércoles, 4 de diciembre de 2013

Trabajar y ser feliz

Trabajo, ¿quién lo inventó? Solemos asociar la palabra trabajo a madrugar, a estar toda la semana estresados, en ocasiones de mal humor, haciendo algo que no nos gusta...
Sí, por desgracia la mayoría la asociamos a todas estas cosas tan poco agradables.
¿Has pensado alguna vez en cambiar el significado de la palabra?

En los tiempos que corren es muy frecuente escuchar  peguntas del tipo:
  • ¿De qué puedo buscar trabajo?
  • ¿Qué puedo estudiar?
  • ¿Qué tiene más salida?

Uf! preguntas de respuesta complicada, aunque sencilla a la vez, tan sencilla como buscar en tu interior y hacer aquello que te haga feliz, aquello que hagas y te suponga, sí, un esfuerzo, pero un esfuerzo agradable, un esfuerzo con el que llegas a casa y te sientes igual o mejor que cuando saliste por la puerta a las siete de la mañana.

Cada vez más, encontramos a personas que se unen a esta tendencia, a hacer aquello que les hace felices.

Solemos trabajar por dinero, porque seamos realistas, el dinero es necesario para sobrevivir, pero si ahora tienes un trabajo al que odías acudir a diario, ¿a qué esperas? quizás te lo puedes tomar como algo transitorio e invertir tiempo en algo que te guste, que quién sabe, tal vez algun día puede llegar a ser tu propio negocio.





Hemos pensado demasiado en ganar dinero para poder tener un mayor poder adquisitivo, pero quizás, la clave de la felicidad no esté ahí.

Puede sonar raro hablar de esto en tiempos de crisis, en momentos en los que el dinero es para muchos muy importante, pero hay que mirar el lado positivo, gracias a ello los valores de muchas personas están cambiando.

Al fin y al cabo es tan sencillo como aprovechar el momento y cumplir tus sueños, o por lo menos saber que lo has intentado!





miércoles, 27 de noviembre de 2013

Alegre o triste, sonríe

  
 
 
 
Buscando alegría, hoy he encontrado esto, ha llamado mi atención sin duda, porque es cierto, hoy en día lo conformista es lo contrario de estar alegre, es decir, estar triste.

Hay que estar alegre, no por obligación, si no porque no debes dejar que todo lo que pasa a tu alrededor rompa con tu alegría y con tu calma interior.

Quizás estás pasando por un mal momento y en este momento te cuesta estar alegre, totalmente respetable, toca estar triste y debes dejar que esa emoción te invada, pero que no se quede, que se vaya.
Busca algun momento para sonreír, fíjate en alguien que te haga sonreír, lee, escucha una canción que te levante el ánimo, baila, habla con aquella persona que sabe como hacerte reír. Todos tenemos una especie de angel de la guarda, alguien que sabe como sacarnos una sonrisa porque de alguna u otra manera, hemos conectado, no tiene porque ser tu pareja, quizás ni sea tu mejor amigo/a...sea quien sea déjate contagiar.






jueves, 21 de noviembre de 2013

Música, el ritmo de la vida

De niña me encantaba encerrarme en mi habitación y coger los vinilos de mi hermana, aquellos que incluían las letras de todas las canciones. No paraba de cantar y cantar, daba lo mismo si la letra era en inglés o en español, creo incluso que en aquella época mi pronunciación de inglés era mejor que ahora, lógico, horas y horas de lectura de canciones de U2, Dire Straits, Spandau Ballet, Madonna, Queen... bandas sonoras tipo Dirty dancing, Pretty Woman...
Era feliz, tremendamente feliz, ese momento era para mi mi momento, ese y cuando me plantaba delante del televisor de casa y pulsaba el "play" del vídeo para ver Flashdance. No me cansaba de bailar y repetir una y otra vez el salto del baile final.

Quizás mis inicios en la música, fueron las cintas que escuchaba en el ford fiesta rojo de mis padres, en aquellos largos viajes a la playa o al pueblo, viajes que parecían largos y que ahora se hacen cortos.

En la escuela, recuerdo uno de mis primeros bailes de fin de curso, la canción hablaba de las estaciones del año, que por aquella época eran cuatro. Más tarde Alex y Cristina me hicieron inventar una coreografía.

Después llegaron las noches de baile con mis amigos/as, inolvidables noches, llenas de risas, lágrimas a veces, porque somos y éramos superemocionales, estábamos llenos de vida y aún lo estamos.

Ahora, la música me despierta por las mañanas y si puedo, me acompaña durante el día.
La música acompaña nuestras vidas y el ritmo de la mía debe estar acompañado de música. Si estoy triste me alegra, si estoy alegre me acompaña, me hace sentir emociones y cuando escucho algunas canciones que antes ya había escuchado, me invaden recuerdos, siempre buenos recuerdos y las mismas emociones sentidas. Un gran poder que tiene la música.


"En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad" (Schopenhauer)





martes, 19 de noviembre de 2013

Cambiar al resto

Seguro que alguna vez os habéis empeñado en cambiar a alguien, en cambiar algun rasgo de alguien que estaba a vuestro lado, pareja, hermano/a, padre o madre, hijo/a...¿Cuál es el motivo? ¿Por qué en ocasiones no somos capaces de aceptar a los demás tal y como son?

Suele suceder sobretodo con el enamoramiento, nos enamoramos y durante la primera etapa todo nos parece perfecto, cualquier cosa que haga el ser amado nos parece maravillosa. De repente, un día lo vemos con los mismos ojos, pero desde otra perspectiva, empezamos a darnos cuenta de que esa persona no es tan perfecta como nos habíamos imaginado, lógico, nadie es perfecto y quién pretenda serlo y lo consiga, que me lo explique.

Amar es querer a la otra persona tal y como es, con su esencia y no debemos olvidarnos de que es de esa persona de la que nos hemos enamorado, entonces, nos gusta como es, de no ser así, quizás es que no estamos tan enamorados/as.

Si quieres cambiar a alguien pregúntale almenos a esa persona si quiere cambiar, si quiere modificar ese rasgo de su personalidad que a ti por uno u otro motivo te molesta. Si esa persona no desea cambiar y es feliz tal cual, difícilmente verás un cambio en él o ella.

Volvemos a hablar de la aceptación, tan importante durante toda nuestra vida. Igual que te aceptas a ti mismo con tus defectos y tus virtudes, debes aceptar a los demás, puedes cambiar las cosas que de ti mismo no te gusten, pero las de los demás, son su responsabilidad.

Si quieres cambiar a alguien empieza por cambiar tu mismo, quizás no hayas elegido bien a la/las personas que tienes a tu lado. Los demás son como son y eres tu quién puede o no aceptar/los.

La sinceridad ante todo, contigo y con los demás, otra de las claves de la felicidad.

 
 
 


domingo, 17 de noviembre de 2013

Aceptar, avanzar

Para seguir hay que aceptar, aceptar nuestro pasado, en el cual en ocasiones vivimos anclados.  Muchas veces hay pérdidas y conflictos en él sin resolver.
Sin aceptación difícilmente podremos seguir adelante, avanzar y crecer en todos los aspectos de nuestra vida.
Aceptación no debe confundirse con conformismo, nada tiene que ver y en muchas ocasiones se confunde.
 
Aceptar permite también elaborar pérdidas que hemos tenido y no hemos podido resolver, ya que a la mayoría de nosotros nos resulta difícil perder, perder a seres queridos, perder el trabajo...Nos guste o no, la pérdida forma parte de la vida y eso es quizás lo primero que debemos aceptar.
Para conseguir algo, hay que perder  y es sin duda esa falta la que nos mueve, la que nos hace desear lograr nuevos retos.
 
Aceptando, incluso conseguiremos estar en paz con nosotros mismos, reconciliarnos con nuestro pasado, aprovechando oportunidades ahora en el presente.
 
La aceptación también ayuda a hacer cambios en nuestra vida, de lo contrario todo seguirá igual y viviremos inmersos en la queja. 

Un consejo: aprende a valorar lo que tienes y acepta la falta, viéndola como una oportunidad, como un motor para seguir, para cambiar aquello que deseas y para conseguir tus metas y objetivos.

Tenemos tantas cosas por descubrir y  ofrecer al mundo...